Los avances tecnológicos que se han ido produciendo hasta dar forma a la actual sociedad de la información, han generado cambios importantes en la vida del ser humano.

El educador social como agente transformador ha de facilitar alternativas de aprendizaje, basándose en el método de “aprender a aprender”, donde todos aprendemos de todo y de todos, en todo lugar y en todo momento, en un proceso a lo largo de toda la vida; proporcionando al educando las herramientas para la utilización de recursos tecnologicos, necesarias para su evolución de aprendizaje en la comunicación y el acceso a la información a través de Internet.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Autotecnobiografia

El primer día de clase de Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación Social, descubrí un nuevo dato para agregar a mi trayectoria vital, por haber nacido antes del 1970, pertenecía al grupo Inmigrantes Digitales, personas con más de 35 años, que no hemos nacido con las nuevas tecnologías.
Yo tengo 48 años, como a la mayoría de mi generación no soy apasionada de la televisión, ni de las videoconsolas, ni del ordenador, al cual le tengo pánico y no consigo estar frente a él más de una hora sin ponerme de mal humor.
A lo largo de mi vida he experimentado el cambio brutal que ha supuesto la transformación de la sociedad industrial a la sociedad de la información que hoy mueve el mundo, dejándonos a la mayoría de personas inmersas en el “analfabetismo tecnológico”, afectando a todas las clases sociales, sin distinción de edades: empresarios, profesionales, trabajadores etc.,.
Una de las características de este tipo de “analfabetismo” es su retroactividad, es decir, quien no es un “analfabeto tecnológico” hoy, puede serlo mañana, por los continuos cambios que produce la aceleración constante de las nuevas tecnologías en el entorno social, afectando a todos los ámbitos de la vida cotidiana.

De mi infancia recuerdo mis juegos con mis amigos, a la comba, a la charranca, que dibujábamos en el suelo y tirábamos un trozo de teja, a beisbol, con la pala de madera hecha por nosotros mismos, al bote, etc… era genial, estábamos todos los niños en la calle desde que salíamos del colegio; la mayoría de los juegos eran creados y compartidos por todos los chicos del barrio, nada que ver con los juguetes de la actualidad.
En relación a los descubrimientos tecnológicos, el más impactante fue cuando tenía 8 o 9 años; el día que nos trajeron a casa el televisor, mis hermanas y yo lo celebramos como un gran día. Hasta entonces solo habíamos tenido la oportunidad de verla en casa de un vecino de la comunidad que era el único que disfrutaba de ese privilegio. Otros cambios se fueron produciendo como el frigorífico, que al principio era de hielo y teníamos que comprarlo cada día, o la adquisición de pequeños electrodomésticos, etc.
Mas tarde, en la madurez, después de estar trabajando durante 14 años en la misma empresa, me ausente durante 2 años, por excedencia de maternidad, y al intentar volver, me encontré totalmente excluida del mundo laboral. Este fue el mayor choque que he experimentado en toda mi vida en relación a las nuevas tecnologías.
Cuando quise volver, todo funcionaba de forma diferente a cuando yo había empezado a trabajar, no servía que tuviera experiencia, solo contaban los títulos, la edad, y mi situación familiar con un hijo menor.
Los perfiles profesionales habían cambiado y caducado, exigiendo nuevos aprendizajes; tuve que volver a formarme y reciclarme para volver al mundo laboral; y desde entonces he comprendido que he de seguir aprendiendo a lo largo de toda mi vida para intentar dar respuesta a la cantidad de exigencias que representa la evolución tecnológica.

Como positivo de las nuevas tecnologías en mi vida personal destacaría, todo lo que he aprendido de ellas desde que hace 7 años, cuando decidí reiniciar mi educación formal, me senté delante del ordenador y no sabía cual era el botón donde tenía que ponerlo en funcionamiento, a partir de ese momento empecé a aprender junto a mi hija y nuestra relación se enriqueció mucho más en ese sentido, compartimos más cosas y pasamos mas tiempo juntas. También cuando le enseñé a mi madre por internet la ciudad donde nació, y vi notaba como sus ojos se iluminaban de alegría. Cuando acabo uno de esos trabajos interminables, después de leerlos y cambiar una y otra vez hasta que consigo finalizarlo.
Negativo sería el perder uno de esos trabajos cuando ya a punto de entregarlos, clicas en cancelar en lugar de guardar y desaparece de este mundo en décimas de segundo, o estar un par de horas buscando información y acabar con las manos vacías, no existe mayor impotencia que ésta.

A pesar de mi negación hacia la sociedad de la información, porque pienso que la frialdad de las tecnologías ha supuesto una pérdida de muchos valores humanos, que deberíamos hacer lo posible por recuperar; he de reconocer que la informática y las telecomunicaciones han representado un gran avance social, desde la posibilidad de ofrecer toda la información y el conocimiento de forma instantánea desde cualquier lugar, la transmisión por vía satélite, los medios de transporte, el teléfono, el móvil, el correo electrónico y un sin fin de cosas que nos ayudan a desenvolvernos mejor en nuestra vida.
Como contraposición destacaría el aumento de la desigualdad, no solo entre las personas, sino también, entre los países que no han tenido las mismas oportunidades en el uso y la adaptación de las nuevas tecnologías y el riesgo a que estas acaben deshumanizando al hombre, en lugar de estar a su servicio.

Con esta asignatura espero encontrar más motivación, porque creo que las nuevas tecnologías se pueden utilizar como instrumento pedagógico, en muchos ámbitos sociales, con niños, jóvenes, adultos, personas especiales y de la tercera edad. Por tanto mi disponibilidad al cien por cien.

2 comentarios:

Carmen Jimenez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elisabet Higueras dijo...

Hola Carmen,

Me ha gustado mucho tu relato, de verdad. Es muy interesante ver lo consciente que eres del impacto que tienen las tecnologías en nuestras vidas, y de la importancia de reciclarnos para no vernos excluidos.

¡Buen trabajo y sigue así!

Eli